Al mirar una obra de arte se debe tratar de captar su significado, tratar de entender lo que el compositor desea expresar con esa obra y no dejar que la mente divague hacia temas relacionados, esta capacidad es aun más difícil con la música, donde es difícil para un oído no entrenado el captar los detalles de la obra.
El primer paso para la comprensión es recordar, cuando una persona disfruta de una obra musical, la canta o la silva, pero eso no es suficiente, también es necesario adiestrar el oído y para eso hay que someterlo lo más que se pueda a la audición de música seria. Un oído adiestrado tiene su valor, pero ese valor disminuye si primero se abren las puertas al sentido de la audición que al del pensamiento musical.
La gran pregunta es: ¿Por qué enseñar composición?, el objetivo de la enseñanza de la composición no es el de crear muchos compositores indeseables que no están dotados para la creación y no tienen un impulso de esta clase, sino para que utilicen el conocimiento como cultivo de sensibilidad musical, todo buen músico debe someterse a éste adiestramiento porque para comprender los detalles musicales de una obra es necesaria una preparación completa.
La armonía, el contrapunto, la forma, dan esa preparación. La armonía da la base teórica, el contrapunto desarrolla la capacidad de escuchar más de una voz al mismo tiempo y la función principal de la forma es darnos una mejor comprensión, ya que las formas son entidades destinadas a expresar las ideas de manera inteligible, y apreciamos más las cosas que entendemos. La forma no tiene por objetivo la belleza, pero al facilitar la comprensión la produce.
La organización ayuda al oyente a formar una idea, seguir su desarrollo, su crecimiento, su elaboración, su destino, y la composición ejercita el oído, ayudando así a la comprensión de las ideas musicales. Estos son aspectos importantes que ayudan al compositor a expresar sus ideas y también a entender las de otros compositores.
Lo que se debe destacar es que el estudio de la composición no da el derecho de juzgar las obras, la única finalidad es la de ayudar a comprender mejor la música, tan solo ha de proporcionar placer, el equilibrio entre el goce que se espera recibir de la música y el que se obtiene.
El Estilo y la Idea
Arnold Schoenberg
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viernes, 16 de marzo de 2012
martes, 13 de marzo de 2012
El Corazón y el Cerebro en la Música
Esta dentro de la naturaleza del ser humano el ser emocional y dejar que los sentimientos dicten los actos de su ser, aunque muchas veces esas decisiones tomadas por el corazón no sean las correctas o no lleguen a concluir lo que se empezó porque fueron fruto de la emoción. Por otro lado, también es propio del ser humano el querer tener el control del entorno en el que se encuentra, este control le proporciona seguridad, pero para lograr el control se necesita del conocimiento proporcionado por la búsqueda, la investigación y la experimentación, etc.
En la composición musical las ideas que puedan venir de la inspiración o las emociones podrán ser magníficas pero llegan a un punto en que la inspiración se termina, es en ese instante en el que muchas composiciones mueren por no poseer los recursos necesarios para seguir desarrollándose. Así también las composiciones que provengan del razonamiento podrán seguir un plan específico, tener un principio, un desarrollo y un fin pero al no contar con la emocionalidad esa obra aunque nos sorprenda parecerá fría o inexpresiva, como si fuera un ejercicio matemático.
La combinación de los aspectos emocionales y cerebrales en la composición musical es la respuesta correcta, así las ideas emocionales podrían tener un desarrollo completo y las composiciones lógicas cobrarían vida.
El Estilo y La Idea
Arnold Schoenberg
En la composición musical las ideas que puedan venir de la inspiración o las emociones podrán ser magníficas pero llegan a un punto en que la inspiración se termina, es en ese instante en el que muchas composiciones mueren por no poseer los recursos necesarios para seguir desarrollándose. Así también las composiciones que provengan del razonamiento podrán seguir un plan específico, tener un principio, un desarrollo y un fin pero al no contar con la emocionalidad esa obra aunque nos sorprenda parecerá fría o inexpresiva, como si fuera un ejercicio matemático.
La combinación de los aspectos emocionales y cerebrales en la composición musical es la respuesta correcta, así las ideas emocionales podrían tener un desarrollo completo y las composiciones lógicas cobrarían vida.
El Estilo y La Idea
Arnold Schoenberg
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